miércoles, 21 de octubre de 2009

QUIEN ME HA ROBADO EL MES DE ABRIL?

Hace muchos años alguien muy cercano a mí me regalo un disco de Joaquin Sabina con una dedicatoria “para mi pequeña princesa”, yo tenía poco que ver con la princesa de Joaquin Sabina en aquella canción y nada habia de semejanza entre ella y yo, pero ese disco de los ochenta ha sido posiblemente el disco al que mas he recurrido a lo largo de toda mi vida y el que mas veces sonó en mi casa, a partir de ahí toda la discografía de Sabina la he comprado y la he escuchado muchas veces, cierto es que sus letras son recurrentes, que su música varía poco de unas canciones a otras pero Joaquin me atrapó, con su reflejo de una sociedad al margen, con su aire canalla y seductor aún hoy me gusta.


Esta mañana ocurrió algo, una persona que conoce mi gusto por la música de Sabina me ofreció dos entradas para verle en el próximo concierto que dará en mi ciudad con motivo de la presentación de su último disco. Yo he rechazado esas entradas, hace tiempo otro gran concierto de Sabina en mi ciudad coincidió con los dolores del alma que uno acarrea en su interior y yo sentí que no podría volver a escucharle en mucho tiempo. En mi casa y en mi coche no ha vuelto a sonar un disco tuyo.


Hoy no puedo quitarme de la cabeza alguna de las estrofas de las mil veces tarareadas canciones tuyas y no he podido reprimir una lagrima por los recuerdos.


Joaquin no sabes como me gustaría escucharte de nuevo, verte sobre un escenario y sentir y soñar como lo he hecho tantas veces, pero aún no puedo oirte sabes es que a mí también me robaron el mes de abril y en ese mes sin quererlo estabas tú.


miércoles, 7 de octubre de 2009

MI VOLVO Y YO



Ya en mi perfil comenté que uno de mis gustos eran los coches, así es, me gustan, una de mis mayores ilusiones de adolescente era el pensar como sería mi primer coche. Me saque el carnet de conducir el mismo día que cumplí 18 años. A lo largo de mi vida he tenido la oportunidad de tener varios coches, ya que por motivos familiares siempre ha habido dos en casa.

Tradicionalmente, cuando cambiamos los coches y debido a esa afición mía, siempre he sido yo quien sacaba el coche del concesionario y daba el primer paseo con él, iniciábamos un vínculo entre ambos que hasta ahora ha sido satisfactorio.

A veces, me he sentido tan vinculada a mi coche, que, en el momento de venderlo me costaba tanto separarme de él, que he llegado a llorar por la separación que se producía entre nosotros, cosa que, cuando lo cuento por ahí no es fácilmente entendible, ya que todo el mundo siente alegría por el coche nuevo recién adquirido y olvida rápidamente el anterior. No es mi caso, cuando eso ocurre me embarga durante cierto tiempo un gran desasosiego y suelo repasar largamente los momentos que ambos hemos vivido juntos. Inicio un dialogo con él hasta que llegamos a un pacto de separación amistosa que me proporciona la tranquilidad necesaria para empezar un nuevo romance. Quedamos como dos grandes amigos que se han querido y compartido mucho. A partir de ese momento, comienza de nuevo el ritual de acercamiento, acomodación y emprendemos de nuevo el camino. Así ha sido hasta ahora y de todos ellos guardo un gran recuerdo y mucho cariño. Siempre me han respondido conforme a mis expectativas.

Hace tres años nos enfrentamos a un nuevo cambio, después de dar muchas vueltas tanto a marcas, como a modelos y no con mucha ilusión por mi parte, lo confieso ,se tomo la decisión de que compraríamos un VOLVO, el procedimiento fue el habitual, yo saqué el coche del concesionario y le hice los primeros kilómetros, inicie el protocolo como siempre, le ofrecí todo mi cariño y mi respeto y le pedí a cambio lo que siempre le he pedido a los anteriores.

Reconozco que no lo he conducido mucho, pero siempre que he tenido la oportunidad le he demostrado que aunque en contra de mi opinión le respetaba y le reconocía sus valores, que por cierto son muchos. Sin embargo él se ha portado mal conmigo, supongo que detectó que a otros les he querido más, y decidió jugarme un par de malas pasadas, tal vez no fue su culpa, lo admito, pero ya le he hecho saber que no goza de mi cariño, el lo ha entendido y a partir de ese momento ha iniciado un dialogo sordo conmigo, me ha ofrecido su respeto, ha aceptado su equivocación, e intenta cada vez con más ahínco subsanar su error. No sé si lo hace con sentimiento o simplemente tiene miedo de ser sustituido, supongo, que ha comprendido que no voy a llorar por él cuando lo cambie.

lunes, 5 de octubre de 2009

Se nos fue

Mercedes Sosa, te nos has ido! tú voz inigualable, tus canciones perviviran por siempre en el recuerdo de una generación a la que pertenezco. Te escucho y siento como mis pensamientos retroceden en el tiempo, un tiempo que pasó, pero que nos hizo ser más autenticos, mas sensibles y mas soñadores. Nos ilusionaste con el futuro y con un mundo mejor. Gracias por aportar tanto.


martes, 8 de septiembre de 2009

LA CITA DE MI VIDA



Habíamos quedado a las seis de la tarde, yo estaba muy nerviosa por el hecho, llevaba varios días esperando esta cita pero por distintos motivos tu habías tenido que retrasarla , supongo que no estabas suficientemente preparado. Llevábamos varios meses intentando conocernos, habíamos practicado distintas formas de comunicación, pero nos faltaba lo más importante vernos e identificarnos, no sabíamos si nos íbamos a gustar aunque yo presentía que si , que aquello podía funcionar. Estaba tan nerviosa y había fantaseado tanto con el momento que sentía miedo de mis reacciones y mi comportamiento.

El sitio elegido era público naturalmente, había bastante gente a mi alrededor, empecé a mirar el reloj, parece que se retrasa, yo había sido muy puntual, tal vez demasiado, dudas de nuevo, tal vez soy un poco imprudente, Por fin llegaste, las seis y diez, me gustaste a primera vista, pero necesitaba contemplarte un poco mas de cerca, había demasiada gente en torno a nosotros y yo sentía que nos escrutaban, miradas, comentarios, el mundo seguía con su ritmo normal, pero nosotros iniciamos una comunión extraña. Poco a poco la gente se fue yendo y nosotros lo agradecimos.

En aquel momento decidí que en la vida hay que ser valiente, y que a veces solo existe un momento y ese, hay que aprovecharlo. Fui osada lo reconozco, aposté fuerte e inicie una conversación tan intimista que creo que te asusté, me miraste con tus hermosos y enormes ojos y me regalaste tu mejor sonrisa.

Era mi hijo y acababa de nacer , Septiembre 1995 seis y diez de la tarde. Ni un solo día de tu vida has dejado de enamorarme, cada día me has regalado un beso, una sonrisa, un gesto , una mirada, una complicidad. Sin duda fue la cita de mi vida.